Esa noche el vecino tenía una fiesta, no había muchos sitios
en donde quedarse, así que se acomodó en el sillón lo mejor que pudo.
Estaba
en una posición muy incómoda, pero al menos se encontraba lejos del ruido de la
fiesta. No quería ir a casa, a pesar de que se hallaba justo al lado.
Todavía
tenía un asunto pendiente con su vecino, un tema que no había podido tocar con
él y que le carcomía desde hace meses. Un secreto que entrevió en una ocasión,
una noche que el vecino ingresó con unas cajas, la imagen mostraba la caratula
de una cámara de alta seguridad. Algo se encondía dentro del edificio.
Ahí
acostado trababa de averiguar cómo hacer para poder resolver ese misterio que
no le correspondía. Ponerle un fin a la actitud sospechosa, al motivo por el
que tiene esas videocámaras de vigilancia de alta tecnología dentro de su
domicilio.
¿Será
que algo ocurre dentro de su hogar?, la mayor parte del tiempo, el vecino se
muestra escueto, no sale de casa y en raras ocasiones socializa.
Esa fue
la razón por la que accedió a ir a su fiesta, era un evento impresionante, la
celebración de su cumpleaños.
Mientras
estaba tumbado, se cobijó totalmente; escuchó a unas personas pasar a su lado y
entrar a la única habitación contigua. Dentro escuchó al vecino. Se trataba del
sitio donde reproducían los eventos de las grabaciones.
Quiso
levantarse e ingresar, pero se dio cuenta que la habitación se encontraba con
la puerta abierta y nadie se había percatado de su presencia, así que podía oír
con total nitidez.
Finalmente
sabría en que tema estaba metido su vecino.

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