Mi madre me llamó para ir a visitarla lo más pronto posible, pues parecía que había una especie de emergencia que no me podía contar por llamada ni por mensajes.
Le pedí a mi esposa que me acompañara y nos fuimos en auto por más de una hora hasta la casa de mi familiar. Cuando llegamos, ella ya estaba afuera esperándonos, tenía cara de preocupación. Bajamos rápidamente y nos acercamos.
Nos pidió que entráramos rápido y que ahí nos lo explicaría todo, así lo hicimos.
—Hijo, no hay tiempo que perder, en unas horas vendrán unos hombres, ellos saben lo que estamos planeando y es su última oportunidad para conseguir lo que desean... —comenzó a hablar mi madre, pero la interrumpí inmediatamente.
—¡Espera!, ¿estás bien?, ¡¿qué sucede?!, ¡por favor, dime que estás bien, que no corres peligro! —le gritaba mientras la abrazaba con fuerza, ella me devolvió el gesto. Comenzó a llorar.
—Sí hijo, estoy bien, todos lo estamos, pero esto es algo muy importante, es... algo trascendental y estos hombres lo saben, por eso es que necesito que me ayudes —al parecer vio mi cara de preocupación y las lagrimas de mi esposa—, estoy bien, no nos pasará nada, solo no quiero que ellos consigan esto, es... —dijo casi en susurro— es algo sagrado —caminó hasta su habitación y sacó una bolsa transparente con un polvo muy fino de color gris, dentro se observaban pequeños fragmentos pálidos y ásperos.
—¿Qué es eso mamá? —dije sumamente preocupado.
—No es... ¿no son cenizas? —participó horrorizada mi esposa, su voz se oía cortada.
—Así es hijos míos —se le notaba un tono triste a mi madre, pero al mismo tiempo esperanzador, era una sensación muy extraña y hasta podría jurar que surrealista, ¿por qué mi madre tenía unas cenizas en una bolsa transparente y qué tenía que ver eso con unas personas que querían aquel objeto?— Son los restos de una persona muy importante, no les puedo decir en este momento a quién pertenecen, sino hasta que las entierren...
—¿Cómo?, ¿quieres que sepultemos la bolsa con cenizas?, no entiendo, mamá, ¿estás bien, qué está sucediendo? — dije ásperamente, interrumpiendo el pedido que nos estaban haciendo.
—¡Sí hijo!, sí, estoy bien, ¡¡escúchame!! —gritó. Me sobresalte— tienen que enterrar esto en un sitio que no conozca yo. Es la única manera en que podamos estar todos seguros, de que la bolsa este salva, por favor, háganlo, son los únicos a quienes les confiaría una tarea como esta —¿de dónde había sacado esas cenizas y por qué las teníamos que esconder?, no entendía nada, pero no iba a decepcionar a mi madre.
—¿Puede ser en cualquier parte? — dije mientras tomaba la bolsa.
—¡Sí hijo! —se notaba desesperación en su voz—, por favor, donde nadie te vea. Estas cenizas tienen que volver a la tierra, no pueden caer en mano de las personas, es simple cuestión de fe...
Guau, me quedé intrigado... 🤔
ResponderBorrarHola, así son los escritos incompletos que aquí estaré subiendo, son para atrapar al lector en una historia mayor, darles un pequeño contexto de lo que tratará la novela finalizada.
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